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Impressive!!! Someone worthy of being followed!!!

El Reposo de la Guerrera

Jacqueline du Pré

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Cair ‘an tur Cerwyn

 

Ah! Raza amada, ya nunca se oirán vuestros galopes y cantos

En parte alguna de nuestro abatido mundo, aun os recuerdan los bosques

Y os lloran las bestias Nobles y os extrañan las hojas de todos los arboles

Mas sin duda os plañe Chaëros quien en su amor de vosotros tomó su manto,

Khaëywr vuestro otro padre, derrama sus lagrimas en memoria de esos que,

Tan caro pagaron la existencia y afrontaron valientes, los terribles bemoles

 

De esta poesía divina, que os hubo prometido la Gloria Eterna, que sin duda

Gozáis en en el otro mundo. Ah! Kord, rey bondadoso, quien pensaría para ti tal sino?

Oh! Guardián Sagrado de la Fronda, no te cruzaran ya mis ojos allende el ocaso,

En mi mano la lira plañe tu partida, triste es el canto este que mi mente y pecho anuda;

Recuerdo la batalla cruenta, en que los hados derramaron tu sangre, el mas caro vino.

Heroico, bravo hasta el final aceptaste el amargo obsequio, mas lloró tu corazón acaso?

 

En el ultimo segundo, cuando el traidor venablo te arranco de nuestra Tierra?

Pavura sintieron mis ojos aquel instante, pues creí que jamas caeríais Oh Noble Rey,

Amar la foresta nos enseñaste, honraremos tu gesta guardando por siempre tus Señoríos.

No concibo el dictamen divino, por el cual fuisteis atrozmente barridos en esta inútil guerra,

Que tan solo lagrimas nos ha traído, a todos, los Dioses y otras razas de su grey.

Oh! Pueblo hermoso, oh! Centauros entrañables, que ni el ultimo aire exhalasteis serios.

 

Al final una sonrisa leve transmutaba el dolor de tu rostro, en hálito de esperanza

Y el pueblo Zalåkw se conmiseró de ti y de tu hijo y no pudiendo quemaros, erigieron túmulo

Por terrible magia guardado, para que perdure eternamente la memoria del vuestro sacrificio.

La Adamante hizo crecer Baalkwrai en el, para que cuan faro se vean en lontananza,

Las pruebas de vuestra existencia, y no os tornéis así, para los niños, de historias un cumulo

En el devenir de los tiempos, pues, si la paz retorna, sera en parte gracias a vuestro fiel servicio.

 

Deseo creer que ahora sois felizmente eternos y que oís de mi alma, la desgarrada letanía,

Que os congregáis como solíamos esas noches, entre cantos, danza y poesía, a saludar la luna ;

Esas noches de antaño que ya no volverán, el gran vacío de vuestra partida, no se restaura

Ni con nuestra algarabía, pues reciente es la herida y aunque vuestra forma fantástica ceñía

La calidez de nuestro vinculo eterno, se que ahora entre bosques,ríos, arroyos y etéreas dunas

Galopáis una vez mas, mas en Cerw, habéis por siempre dado… La Ultima Carrera Centaurea.

Ilwû

Cuento Corto II

La Princesa en Andrajos

Entre sus paredes de cartón enmohecidas y deterioradas por las lluvias que asolaban al lugar, vivía una muchacha de unos veinte años de edad, de una belleza común y una pobreza tal que no habia sido vista nunca antes, aún asi ella siempre marchaba graciosa y de buen talante, no aceptaba la conmisceración de nadie y ofrecerle algo era un ultraje a su dignidad, cualidad que le sobraba, dotándola de un aura de realeza, que pocos consideraban normal y… la mayoría criticaba, pues siendo tan pobre pensaban, debia exigir la caridad y aceptarla de buen grado, de seguro estaría loca, pensaban las mentes comunes, pero ella era feliz y a nadie dañaba.
En su fuero interno Ariadna, tal era su nombre, sabía que el dia llegaría en que sus esfuerzos fueran coronados con el éxito y ascendería a los estratos mas altos de la sociedad, para ello trabajaba con mucho ahínco en las mas diversas tareas sin quejarse jamás, sabia que en el momento de aceptar el trabajo, fuese este malo o bueno, no debía quejarse, que era ella la que elegía y que nadie la forzaba, ella era dueña de su destino.
En el pueblo a modo de insulto, la habían apodado “la Princesa andrajosa” que se creería esa niña… que era mejor que todos nosotros??? Si la superamos en riquezas, aún el mas pobre de nosotros, pobre loca, mas ella no hacia caso de las habladurías y proseguía su vida, indiferente a los vientos malvados de las lenguas mediocres que habitaban el mundo.
Cierto día caminando por la ciudad con su típica donosura, cruzando por el parque, se topó con un maletín, al abrirlo, no pudo contener su sorpresa, estaba éste lleno de billetes, quien podía ser tan descuidado como para dejarlo al pie de ese banco de plaza??? se preguntó Ariadna y viendo que no había nadie en los alrededores, se dispuso a revisarlo, habia tambien unos papeles con una dirección y el membrete de una empresa, dudó un momento, pero se decidió a ir allí, era temprano aún, por lo que se puso a leer uno de sus libros que llevaba siempre encima para sus ratos de ocio, otra de las peculiaridades de su persona que nadie comprendia, de seguro era la causa de sus delirios de grandeza… la lectura es para los encumbrados, no para las mentes como las nuestras que deben solo pensar en el trabajo y los sufrimientos de ser poco agraciados, que bien podrían hacernos esas palabras raras que usan los que escriben??? Era el pensamiento mas o menos enquistado en esas partes. Ella sin embargo, gustaba de leer a los grandes y no solo literatos, sino tambien pensadores como Platón, Aristóteles, Nietzche, Toynbee y algunos otros, su secreto era que siempre habia seguido estudiando, no formalmente ya que no podia permitírselo, pero si de modo autodidacta, esa era su seguridad de que llegaría alto en la vida, aun cuando todo estuviera en su contra, ella seguiría firme. Con el maletín entre las piernas y absorta en las paginas de Crítica de la Razón Pura de Immanuel Kant, mas por lo que no revelaba, que por lo que decía en si, miró la hora, eran casi las diez, guardó el libro cuidadosamente y se encaminó, hacia la sede de esta compañía sita en Reconquista y Paraguay, tuvo que hacer uso de sus mejores modos, dado que por su aspecto no querían dejarla ingresar, luego de un rato finalmente tomó el ascensor que la llevaría a las oficinas buscadas, allí la recepcionista la atendió con fría cortesia haciendole tomar asiento.
Luego de un rato de espera interminable y no pudiendo concentrarse en las páginas de su libro, un hombre alto, de mediana edad y muy elegante, la llamó por su nombre haciéndola ingresar a su despacho.- “ Señorita, comprenderá que estoy muy ocupado, por lo que le ruego sea breve, hemos perdido mucho dinero hoy y esto será un desastre magno” le dijo cortés-. “ Entonces quizás pueda darle una buena noticia, he encontrado esto en la plaza a unas cuadras de aquí”-. Y le extendió el maletin, ante la mirada asombrada del de fina estampa.-” Pero… como es posible??? Donde has encontrado eso dices? A Dios gracias, muchacha, no sabes lo agradecido que estoy”-. Dijo éste en el tono apasionado de quien recupera su alma luego de un gran tormento.-” Como podré recompensarte? No sabes lo que has salvado pequeña”-. Le dijo éste y ella le respondió lo mas humildemente que pudo.-” Un empleo estaría bien, es la única recompensa posible, cualquier empleo, no se arrepentirá”-. El rostro se le contorsionó de manera incomprensible y trató de ocultarlo, era la recompensa mas inverosímil que había oido en años, la gente como ella solía pedir dineros que creían importantes y que para el representaban monedas, pero empleo, jamás lo hubiera creido posible, por otro lado, de que podría servir esta muchacha harapienta, pero, la entrevistaría y le haría ver que no era apta para empleo alguno en esa compañía, era lo menos que podía hacer por ella, por lo que en tono displicente le dijo.-” Toma asiento Ariadna por favor, esto tomara un rato; dime, que estudios posees? Que experiencia laboral tienes?-.-” Lo cierto es que siempre he hecho labores de limpieza, pero soy capaz de aprender con rapidez cualquier cosa”-. Afirmó con seguridad en si misma.-”En cuanto a estudios formales, ninguno, solo mis aprendizajes sobre lo leido en mis areas de interés Señor, que son variadas y soy enteramente autodidacta”-. Dijo de modo totalmente convincente, Patricio se sentía intrigado por la desenvoltura de esta mujer, nunca había presenciado nada igual, estaba ante una joya en bruto, decidió probarla un rato mas, sin darle garantias de nada.
-” En esta empresa contamos con la mas alta jerarquía de ejecutivos, por mucho que desee, no puedo darte un empleo administrativo, pues, al no tener estudios… careces de respaldo, por decirlo de alguna manera y no obstante eso, no presentas el perfil adecuado, tus ropas… en fin, si quieres puedo ofrecerte una buena suma de dinero pero no lo que me pides, espero me sepas entender”-. Le dijo sin reparos, esperando verla desmoralizarse, pero lo que esperaba no llegaría jamás, el rostro de ella se tiñó de indignación, pero duró una fracción de segundo y rehaciéndose, le respondió.” Le entiendo perfectamente, sin embargo, no le he pedido un favor, el juicio de valores ya lo había usted hecho en cuanto entré a esta oficina, no me ofende por supuesto, ni tampoco estoy anestesiada a estas cuestiones, pero verá Usted, yo no carezco en absoluto de respaldo, tengo el de mi mente e inteligencia que no es poco, que es el respaldo sino un elemento en el que apoyarse cuando el que lo esgrime no sabe sentarse derecho por si mismo, lo mismo que un baston a quien no sabe caminar propiamente, de hecho, quizas no pueda convencerlo, ni es mi intención, pero, digame que respaldo tuvo el primer filósofo o el primer matemático, salvo el de su propia sagacidad? Es que acaso Anaximandro tuvo respaldo a sus teorías? O Galileo acaso cuando se opuso a la Santa Iglesia… con su teoría del Heliocentrismo derribando la creencia inversa tal como se tenía, o Colón cuando aseguró que la tierra no era plana como tambien se creía y así tantos otros que solo tuvieron la riqueza de una mente afilada y un mundo artero, mediocre e hipócrita que se les opuso, solo por emitir juicios de valor para no enfrentar la propia ignorancia? Patricio, no debe hacer promesas que no pueda sostener en el tiempo, pero no me ofenda con dinero que no me haya ganado pertinentemente, no es un trabajo remunerable el ser honesto, de hecho, de entre los que conozco, me hubieran aplaudido de haberme quedado con este monto, o con que reciba su limosna, pero no soy de ese tipo de personas, solo quiero lo que puedo ganar, en base a lo que puedo ofrecer, ni mas ni menos, y en ningun otro contexto, si me entiende, tengo mi dignidad y si me prueba en vez de sacar conclusiones podrá apreciarlo, no me regale nada, no creo en la bondad de las personas!-. Finalizó ésta con su faz arrebatada por el calibre de su refutación práctica de la sociedad en que vivimos inmersos en cierto modo, Patricio la miraba incrédulo, realmente era mucho mas de lo que se veía a simple vista… de cuantas cosas mas podría ser capaz este ser de tener la oportunidad justa, se preguntó seriamente y cuando estuvo dispuesto a articular palabra alguna, escucho que ella le decía .-” Buen día y gracias por todo”-. Mientras la puerta se cerraba detrás de ella; pensó que debía apurarse e ir tras ella, de lo contrario la perdería para siempre, pues como habría de encontrarla en el leviatán que es la Ciudad de Buenos Aires, cuando ni siquiera le había preguntado de donde era, tomó aire y salió, cancelando previamente todas sus citas por el resto de la jornada, el portero azorado le dijo que la habia visto salir en direccion a Retiro y preguntó si debía llamar a las autoridades, a lo que recibió un no por respuesta.
La alcanzó a tres cuadras de la sede resollando, le pidió que le esperase un momento para recuperar el aliento, luego le pidió sinceras disculaps y que por favor le aceptara tomar un café, que deberían discutir un poco mas.-” No me hubiera esperado jamás lo que he presenciado Ariadna, entiéndeme cuando digo que no eres una persona de las que abundan, pero sería mucho mejor el mundo si lo hicieran, es increible que en tu “condición” social, alguien se muestre tan digno si es que me entiendes y sé que es así”-. Le dijo como sopesando las palabras y ella le respondió.-” Lo entiendo perfectamente y es que la gente ha olvidado su derecho a Ser y a Vivir, solo aparentan ser y sobreviven en desperfecto equilibrio, y no entiendo a que se refiere con condición social, la sociedad es un constructo, por tal incapaz de condicionar algo, somos los seres humanos los que condicionamos al otro, no en su justa medida, sino mas bien en la medida de nuestra innoble ignorancia, rara vez ambicionamos lo verdadero, pero nos llenamos la boca de ilusiones y altos valores para esconder la bajeza de nuestras verdaderas acciones, yo en cambio solo intento ser genuina, siendo feliz a cada paso y con cada logro, cosa que nadie me podría jamás quitar… la dicha de SER YO y de lograr VIVIR entre tanta subsistencia”-. Lo miró directo a los ojos y agregó.-” Se de lo que soy capaz y por eso creo que mi vida se vería enriquecida con un trabajo en el cual ascender, porque yo ya soy rica de un modo que aterra a los que me rodean, soy millonaria en mi interior, tengo una vida que me es propia y la necesidad de mejorarla también me es imperativa, la verdad en mi, va mas alla de los harapos que visto, pero creo que eso ya lo ha usted comprobado Patricio”-. Puntualizó.
Luego de una hora de intensa charla, el pacto quedó sellado, empezaría a trabajar al día siguiente como su asistente personal, insistió en que debían comprarle ropas adecuadas para su nueva labor, esto no sería un ragalo, ella demostraría su valía en el campo de batalla de la sociedad y su recompensa iría ascendiendo acorde a sus logros, terminada la jornada el le dijo que la esperaba a la mañana siguiente a las ocho en punto, para firmar los pertinentes papeles y se fue contento, rumiando la lección que habá recibido de una princesa andrajosa, a la que nadie hubiera hecho el menor caso, pero el lo hizo y se sentía bien, no por haber dado caridad, no lo había hecho, lo que hacía era pulir un potencial como pocas veces se veía en este mundo moderno… había querido enseñar y terminó aprendiendo “que el valor de las cosas no reside en la ostentación sino en la cosa en sí”.
Ella por su parte, llegó a su casa como siempre, radiante y se preparó para el día tan esperado, ese en el que su viaje hacia la cima comenzaba, sortearía muchas pruebas, dejaría atrás a muchos, pero su capacidad le brindó alas a su sueño y esas alas le trajeron el valor necesario para emprenderlo, corporizando cada una de las lecciones de su precaria vida anterior. Logró superar cada una de las adversidades del empleo y en unos años llego a ser nombrada Directora de Operaciones Ejecutivas de la Compania. Creía poder conquistar al mundo y éste se doblegó ante ella, jamas se dejó vencer por el y por ello pudo vencerse a si misma, al fin y al cabo era y siempre sería una auténtica princesa.

Alejandro Aregger 2011.
Dedicado a la memoria de Ayn Rand que me inspiró una versión distinta de este mundo moderno y a mi otro maestro filosófico Bel Atreides cuya visión también me ha dado otra perspectiva

 

Esperándote (Vista desde el Ángel)

Sumido en mi pena y mi soledad, te percibí en ese lugar

Donde los sueños se juntan, radiante a pesar de tu dolor, te

Contemplé sentándote en esa piedra, a los lindes de la fronda,

Abatida, derramabas diamantes de tus bellos ojos, que desee enjugar,

Tímido me acerqué, sentí que me esperabas y quise poder hablarte,

mas aún no osé hacerlo y aguardé, en mi el sentir se ahonda.

Mis alas negras me ocultan de ti, mas sabes que estoy allí, me sientes

Aun no me ves, confirmo que existes y la dicha me invade, aun así temí.

Susurro y me respondes con cierto agrado, aun no me muestro, tu, cauta,

Encastillas tu corazón, el velo se ha roto, el júbilo en mi, omnisciente

Se expande, pues durante siglos te buscaba sin éxito y fue allí que te vi

Cuando casi extinta mi fe en tu existir, del pesar me hacia un nauta.

Atesore una de tus lagrimas, diamante perfecto, que hará mas soportable

La soledad de mi alma, hasta que vuelva a verte y mi palabra haga luz

En tu amurallado pecho y se de nuestro encuentro, mi dama anhelante.

Cuando os dije que podía morir de amor por ti, fue verdad lamentable

Que ya sucediera en mi presente, no poder decírtelo, causome repelús,

Pues no quería asustaros, ahora, certeramente se que existes y en adelante

A nada temeré ya, pues mis miedos provenían de no saberte material,

Ahora te conozco, es mi alegría <span>celeste</span> poder compensar tus agonías

Esperando puedas sentir así por mi, también yo soy real, ya me ves,

Solo resta creer! Déjame alegrarte y sacar de tu corazón el erial

Que han dejado las desdichas pasadas, compartir contigo las epifanías

De quien te ha esperado eternamente y sigue esperándote mas de lo que crees

Contemplar la noche de tus ojos y que se fundan en el amanecer de los míos.

Dos mundos que se encuentran, orbitando de eterno en musical sintonía

Aprendiéndose en mutuo consenso, las vidas que fueron, siempre buscándose.

En todo esto pienso mientras finalizo de comprender el sentir que me da bríos,

que suena en mi con la fuerza de aquel cuyo amor va en el pecho elevándose.

Chaëros 2010


 

Es un libro que si bien conseguí revolviendo ofert…

via Bukear – No siempre lo bueno se traduce, una lastima.

My Own world’s Poetry

Esto corresponde al periodo introductorio de mi propia novela Épica, que espero en unos años vea la luz, se llama Cerw Dan Tal en I “Lamentos de la Tierra de Poesía Viva” y va las dos versiones, la original en Ingles y la tardía en castellano

This corresponds to introductorial period of my own Epic Novel, which I hope in a few years could see the light, It is called Cerw dan Tal en I ” Mourns of Living Poetry Land” I’ll publish both verions, the original in englis and the latter in spanish

 

Elegía del Amor Imperecedero de Baalrys & Chaeros

 

  1. Oíd vosotros, gentes de Cerw Dan aquí comienza la elegía,
  2. De Baalrys y Chaeros, el primer eterno e inmaculado amor,
  3. Tan puro, que solo dos deidades han podido poseer, en un sentir, tal llama.
  4. Baalrys quien en principio era enamorada de los Cielos, sin temor flotaba

5.      A través del primer elemento de la creación, ella sin rumbo discurría

  1. Mas un día, durante Eridanw* sucedió, el brillante bosque, capto su mirada.

 

  1. Así descendió, y camino, deslumbrados sus ojos, por el verde y sus maravillas
  2. Chaeros, en plena labor la sintió, y una irracional felicidad, habito en su corazón.
  3. Hermana, -Grata es la hora de nuestro encuentro – dijo el con su centáureo donaire.
  4. Mudo reconocer alzose en ella, su majestad, ahogo su corazón en cavilaciones.
  5. Gran hechizo, del que ambos fueron presa, en redes del hado, el secreto expandió.
  6. Presas de tal novedad, sus corazones aliviaron, de un modo ignoto, mas aun placentero

 

  1. Un Corcel brioso desbocado, en busca de un lago donde apagar su sed, tan vasta,
  2. Un Lago ansioso de ser bebido entero, a fin de mitigar la necesidad de la noble bestia,
  3. Como si ambos hubieren sido engendrados sin otro fin, y el mundo… nada mas,
  4. Que un escenario, cuyos esplendidos colores se evanecen,  tornándose fantasmales
  5. Comparado a lo que perciben ahora, cuan una pálida imagen, un gris reflejo, al menos.
  6. A la comprensión de todas las razas, pues, solo los Dioses podían tan vasta erudición.

 

  1. Extraño como suena, este sentimiento seria en adelante, motor de la creación toda,
  2. Fuerza conductora, de tales proporciones, que escapo a su comprensión al principio.
  3. Imaginad por ventura, las atrocidades que harían las razas menores, dado el caso,
  4. En nombre de tan encontrada pasión, donde pocos han encontrado buena fortuna.
  5. En el pecho de Chaeros nació una ardiente flama, y se extendió al seno de Baalrys
  6. Armonízolo esta con suaves modos, danzando en ágiles gráciles pies elevolo.

 

  1. Tejió el feral  talante, de el con su temperamento tierno, agudo y suave, cuan
  2. Brisa de primavera, sabor de miel, entretejida en una agreste voluptuosidad,
  3. Su fuerza el mundo todo transformo, en modo tal , que nadie pudo haber imaginado,
  4. Aun entre Baastraluri, como ellos,  menos aun los mortales, quienes seguido ponderan
  5. La majestad del Sublime Romance, tan dispar en su compleja y total virtuosidad,
  6. Eterno lazo entre la fuerza primal de la  Tierra y la Adamante Luna, de luz revestida.

 

  1. Dicese, que Baalrys irradio la Luna, para honrarle a El, que hubo dado Luz a su alma.
  2. Chaeros, doto a sus sotos de fragantes flores ricas en color, de maravillosa variedad,
  3. En formas y beldad, “Jardín de la Luna’ tierra sagrada en mas, el mas Divino Altar,
  4. A la Amada Prometida, el sublime amor, aquel que nadie puede engañar, ni mancillar.
  5. Eterno; lazo incorruptible, omnipresente a la creación; doquiera hayas de navegar,
  6. Testaras, la sabiduría de estas palabras, en la tela misma de la realidad, así entretejida

 

  1. En el alma, tal virtud, distrae la mente del vate, forzando su conato de noble péndola,
  2. A describir, en bastos humanismos, este ultraterreno amor, el cual no es a nos intuir,
  3. Pues en nuestras jergas, no existe, ni ha de, tan excelso léxico, pues solo de Ellos es el
  4. Arte de vivirlo, la flama de El colma nuestro pecho, enardeciendo astucia y volición
  5. Ella otorgó a las mozas, el don de tonificar el corazón del hombre, de deprivarlo
  6. De las ansiedades, tenaz es el varón, de entendederas, por tal, necio en temas de amor.

 

  1. Viajemos, ahora al génesis del Amor, de este omnipotente y omnipresente sentimiento.
  2. Dicese que es Chaeros, entre todos los Baastraluri, si hay uno, el mas bello y asaz,
  3. Aun en su Enorme figura asumida, del tono del durazno maduro su melena, de fuego,
  4. Alto y fuerte en complexión, y sus ojos… de todas las gamas de verde de la fronda.
  5. Ostentos, sincero, encantador en agreste modo, es su profundo, inalcanzable mirar
  6. Galante su soflama, tan dueño de su salvaje gracia, y aun… austero, en su atuendo.

 

  1. Valiente también, tan dotado, que pocos en su especie, podían atreverse a rivalizar
  2. Oh! Señor Silvano! Gallardo vuestro corazón, por lo que a ti, de entre todos los otros,
  3. Te fue conferida esta pasión, antes que a otro ser, pues solo tu, triunfas y haces verdad;
  4. Las Simas del Alma, prevaleciendo majestuoso, creador de tan asaz y orgullosa raza.
  5. A ti debemos la aceptación de nuestra verdadera naturaleza, austera y desenfadada.
  6. Imbuiste en nos, la habilidad de despojar del corazón, todo aquello cuanto es perverso.

 

  1. Baalrys, eterna amazona de los vientos, sintiese ese día compelida de algún modo,
  2. Como de casual, pasar por el Reino del Bosque Profundo, no podía creer sus ojos;
  3. Nunca antes, había ella contemplado la húmeda fronda, así quedo de pronto cautiva,
  4. Hechizada por las formas, y los caprichos de luz y sombra, que hacían al mágico lar.
  5. Aves juguetonas en las ramas, tímidas ardillas y bestiecillas disfrutando del amanecer,
  6. Suave el aroma del césped húmedo, perfecto, más de lo que jamás había imaginado.

 

  1. Sonido de criaturas en derredor , el suave murmullo de la vida silvestre,
  2. Vibración de todo lo que Es, siempre presente, avellanos, sauces, pinos y robles
  3. Coreando una tonadilla, o así parecía, una profunda, vasta y confortante melodía,
  4. Tocada en toda su grandeza, por su compositor, el Galante y despreocupado niño Rojo
  5. Quien tácitamente, se hallaba por doquier, aquí y allí, frente y detrás, debajo y sobre…
  6. En cada simple detalle de sus dominios, calido como una brisa en el Gentil Junio.

 

  1. Liada en tal trance, que cautivó todos sus sentidos, y comenzó a danzar libremente,
  2. Dispuesta a beberse cada partecilla de sus derredores, delgada, grácil, Oh Sagrada!
  3. Noche y Día bailó, olvidada de todo, menos de su Queridísimo Amado, Chaeros.
  4. Un atisbo a la perennidad, ellos vieron, aun cuando todo hubo muerto o cesado de Ser.
  5. Ellos perdurarían, así seria; que rol había de tocarles en la Obra del Destino?
  6. Oh Amantes Divinos! Pesada será la carga del sino, que en juego el Universo escancio.

* Eridanw: Literal, origen, periodo iluminado en que los poderes crean Cerw

Chaeros! 09


Lay of Baalrys and Chaeros Unmarred Love

 

1.        Heed ye all, people of Cerw Dan, for here begins the Lay

2.        Of Baalrys and Chaeros, the first unmarred and everlasting love,

3.        So pure, that only two deities, ever could’ve onwed, in a feeling, such a blaze.

4.        Baalrys who at first wert enamoured of Heavens, careless, she flew astray,

5.        As the wind, through the first element of Creation, she aimlessly rove

6.        But one day during the” Eridanw*”, the shimmering forest, caught her gaze

 

7.        Thus she landed, and walked, dazzled her eyes, by the green and its wonders.

8.        Chaeros, who was at work, sensed her, and felt unreasonably pleased, his heart abode

9.        Sister! Glad I am at the time of our encounter! Said he in his centauric debonair,

10.     Speechles recognition arose in her, his majesty, merged her heart in ponders,

11.     A spell, so grand, that both wert caught in fate’s web, a secret spreaded abroad.

12.     Prey to something entirely new, their hearts alighted, in an unknown, way so fair

 

13.     An unbridled horse, seeking a lake, where to quench its thirst,so vast,

14.     A lake eager to be draught to the dregs, only to satisfy the need, of so noble a beast

15.     As if both wert spawned with no purpose other, and the world… no more,

16.     Than just a scenery, which colourful splendour, fade and turned aghast

17.     Compared to what they perceive now, as a pale image, a grey reflection, the least,

18.     For all the races to comprehend, for only the Gods are to feel, such deep a lore.

 

19.     Odd as it sounded, this feeling would become the whole of creation’s engine,

20.     A driving force, of such proportions, that even they didn’ t fully at first

21.     Understand, so by chance, the mortal races would yet commit many misdeeds

22.     In the name of such a feeling, where so few, has found good fortune.

23.     In Chaeros’s chest born a flame, spreading through Baalrys’ s breast

24.     She harmonized it with gentle manners, dancing in gracile feet, she did lead.

 

25.     Wove the wild in him, with her tender sweet temper, swift and soft

26.     As a springtime breeze, honey flavored, interwoven in savage voluptuosity,

27.     Their strenght tarnsformed all of nature in such a way, that none ever dreamed,

28.     Not even those of Baastral nature, if so they were, less could mortals who pondered oft

29.     About the majesty of a romance, that sublime, that odd in its own virtousity,

30.     Eternal bond ‘ tween the primal earth’s life, and the adamantine moon in light rimmed

 

31.     It is told, that Baalrys gave radiance to the Moon, to honour He, who lighted her soul,

32.     As Chaeros gifted his woods, with fragrant coloured flowers, in the most dazzling variegate

33.     Of forms and beauty, a Moon Garden, sacred land henceforth, a most godly shrine,

34.     To the Dearest of brides, the holiest of loves, the one who none can deceit, let alone break… nor foul

35.     Everlasting, a bond which can’ t be marred, that is present in all of creation; wherever thee navigate

36.     Thou’ ll attest, to the wisdom of this words, wrote in the very fabric of things, thus intertwinwed

 

37.     In the heart, such a virtue, led astray the poets mind, obliging his wouldbe noble quill,

38.     To depict in shabby mortal words, this unearthly love, which is not to us to describe,

39.     For… In our tongues, there is not, nor will ever be, so high a lexicon, for only Theirs ,

40.     Is the abilityto live and feel so, Chaeros’s flame fill our chest and burns our wits and will.

41.     Baalrys gave to wenches, the gift to mellow and comfort the men’ s heart, to deprive

42.     Us of all worries, but men are steadfast of mind, thus not wise in such loving affairs

 

43.     So now, let us undertake a journey to the naissance of allmighty, allpresent, love

44.     It is told that Chaeros was of all Baastral, if were one, the most fair

45.     Even in his gigantic assumed form, peach red was his mane, as red as fire,

46.     Tall and strongly built, and his eyes…   Wert embedded in all the hues of the green grove.

47.     Flamboyant, forthcoming, in a charming and savage manner, wert his fathomless stare,

48.     Gallant in his speech, so proprietor of his savagery, thus sober and stern his attire

 

49.     As well as bold, so gifted was he, that few among his kin could even dare to rival

50.     Oh Lord of the Wild! Gentle and raw is thy heart, that is why of all other, wert to thee

51.     Granted this passion, ere any other being, for only one as thee, can win and render true

52.     The fathoms of thy soul and prevail, majestic creator of so proud and fearless tribal

53.     Race, to thee we do owe, the acceptance of our truest nature, austere and out of glee

54.     Thou instilled in us, the capacity to despoil from our hearts, all that which is rue.

55.     Baalrys, eternal rider of the winds, felt that day compelled somehow,

56.     As by chance, to pass by the Deep Forest realm, she could barely believe her eyes,

57.     Never, ere then, paid she any attention to the mossy greenery, thus she wert caught;

58.     Bewildered, by the shapes, and the capricious games, played by light and shadow.

59.     Frolicing birds atop the trees, shy squirrels and tiny beasts, enjoys the sunrise,

60.     Smooth fragrance from the wet grass, by far perfect, more than She had ever thought

 

* Eridanw: Lit. Origin, Inspired lapse of time in which the Powers gave Being to Cerw Dan

Chaeros 07 English versión 09 spanish versión

I GIVE A BIG WELCOME TO ALL WHO MIGHT BE INTERESTED IN CULTURE, LITERATURE AND ARTS. I’LL BE GLAD THAT YOU CHOSE IT.

A late Poem to Our Nines

Nine Silver Orbs Elegy
A silver shiny orb has born nine times, and with it, Thou dug deep in me,
In my heart, has thou built a nest, I come from dreams, thinking of thee, the birds
Sing thy everpresent sweetness, an Overture of Light, between an ocean of grievous despair…
An Island of hope has risen, fresh like water on a summer night, a feeling to glee.
In the realm of dreams, thou wert mine, in hugs so tender, thy whisperings I heard
And schemedto meet thou, to eternalize the spell, of such a beautyful glare
Yet troubles arose, attacking our weakest sides, but for thee I grew stronger, and taught
And Learned, how to strenghten our love, for they can kill everything in us… But this
They can not touch, nor harm for it is in our very fiber, not to be broken, nine orbs from
The start, it came to me all of a sudden, the very truth of this, we wert brought
To this life, with the sole aim, of live in the heart of the other, to love and be loved in peace
And breed our legacy to the worldfor only our purity… Shall a better future spawn
We both have long to walk, before our assembling, yet chains awaits to be broken,
Twenty one reasons shall come to thee, to begin thy own path, almost thirty two art
To me to reckon, thus make thou happen, for real, Alas! Double edged time… Ally & foe
At one same time, though no more to me, than another challenge to beat, in token
Of my devoted surrender to thee, my nine moons bride, I hope thou tear thy chains apart,
And fly to me, Oh! Light footed maiden of mine, use my strenght, to nulify the woe.
Which keeps us afar, spread thy wings, those of inner goddess, yet unawaken
I will be thy arms, far beyond the ages, for only with thou… I am a being completed
The Silver Orb has died nine times, and with it, the time approaches, for us both
To meet, and get our lives, to coalesce, to give a coda, to this overture, we had maken
Nine Silver Orbs of magic, nine night eyes of wonders, we have spent & depleted
And yet… I could not say, how I love thee, as my maiden, a maiden of worth
I guess, I could never do it in all its measure, Oh, dearest bride
No matter how much millions of Radiant Circles I spend with thee, Oh Golden One!
No I love yous are enough to me to express, the way I do Feel, when I see That grin
On that perfect Face of thine, eternally I’ ll praise my luck, for in had found thee, is my pride
I know, in thy mind & heart thou feel as well, towards this gallantly, noble Rowan
Crowned little elf, this, Ornela dear is my way to be in thou, within my nightly dreams
Chaeros! 2007 Modified in 09-18- 2012

3.a ed. (1954): esencia: 1. quidditas-el qué es-koinñn; 2. posibilitación-condición de posibilidad; 3. fundamento de la posibilitación.

2a 1.a ed. (1943) y 3.a ed. (1954): ver-dad, -dad: la clara (esclarecedora), la que alumbra.

3b 1.ª ed. (1943) y 3.ª ed. (1954): hacer-pro-ducir-dejar surgir en el claro.

4 N de los T: «sich richten nach», ‘regirse por’; «Richtigkeit», ‘rectitud, corrección, conformidad’. A lo largo de todo el texto se juega con una lista de términos de significado muy parecido que tratamos de distinguir con términos más o menos equivalentes en castellano: además del ya citado, «stimmen», «nicht-einstimmen» [concordar, no concordar], «Einstimmigkeit» [concordancia], «Übereinstimmung», «Übereinkommen» [coincidencia], «Angleichung» [adecuación].

5a 1.ª ed. (1943): no se trata de una doble coincidencia, sino de una sola, pero articulada de varias maneras: puesto que existe una coincidencia con el creador, por eso también la hay entre (como creado tiene algo divino); la «correspondencia» en un sentido más esencial que en el de la tosca analogía entis de la Escolástica, tomada de Aristóteles sin ninguna reflexión.

6 N. de los T: literalmente, ‘la pone delante’; también lo re-presentado es literalmente ‘lo puesto delante’. En las siguientes líneas hay que tener presente ese sentido literal.

7 N. de los T.:..: «das Entgegenstehende». En estas líneas se juega con la raíz del verbo «stehen», que aparece en distintas formas.

8 N. de los T: «als so Gestellte».

9a 3.ª ed. (1954): la apertura de un en-frente.

10 N. de los T: traducimos «ein offenes Entgegen».

11 N. de los T: «stehenbleiben».

12 N. de los T: «ein Ständings».

13b 3.ª ed. (1954): comportarse: ‘detenerse en el claro’ (persistir, mantenerse en el claro) de la presencia de lo que está presente.

14 N. de los T: traducimos «Verhalten», término que incluye los sentidos de ‘conducta’ o ‘comportamiento’, tanto como el de ‘mantenerse’ (vid nota supra). Además, nótese el juego con «Verhältniss», ‘conexión’, y «sich an etwas halten», ‘atenerse a algo’.

15 N. de los T: traducimos «offenständig». A partir de ahora el sustantivo, de igual significado, «Offenständigkeit», será vertido más simplemente como ‘carácter abierto’, aunque más literalmente sería ‘carácter de mantenerse abierto’.

16c 3.ª ed. (1954): en cuanto persistente en la apertura.

17d 3.ª ed. (1954): mostrar, disponerse, surgir, presentarse.

18a 3.ª ed. (1954): y éste en el claro.

19a 3.ª ed. (1954): libertad y claro del ocultar que se encubre (acontecimiento propio [Ereignis]).

20a 1.ª ed. (1943): dejar-estar: 1. no de un modo negativo, sino en el sentido de permitir o conceder y de salvaguarda; 2. no como un actuar dirigido a lo óntico. Tener en cuenta, considerar el ser como ser [Seyn].

21b 1.ª ed. (1943): dejarle a lo que se presenta su estar presente y no añadir nada más ni interponer nada.

22 N. de los T: «das Unverborgene».

23 N. de los T: traducimos respectivamente «Entborgenheit» (y en otros lugares infra «Unverborgenheit» que más literalmente y para distinguirlo de este término debería traducirse como ‘inocultamiento’, cosa que no hacemos para evitar un exceso de términos) y «Embergung». Estos y otros sustantivos con la misma raíz («Verborgenheit», «Verbergen», «Verbergung», «Entbergen», «Bergen», además de los verbos y participios correspondientes) dan lugar a un problema de traducción de difícil solución, ya que en castellano no parece posible reproducir de modo sencillo el carácter más sustantivo y de estado de los sustantivos alemanes en «heit» («Unverborgenheit» y «Verborgenheit») frente al carácter más activo y verbal de los acabados en «ung» («Entbergung», «Verbergung») o en forma infinitiva en «en» [«Entbergen», «Vetbergen», «Bergen»). Hemos optado por ir alternando dos términos base: ‘(des)ocultamiento’ [Un-verbotgenheit] y ‘(des) encubrimiento’ [Entbergung, Verbergung], para dar cuenta de que se traducen términos que no son del todo equivalentes, pero con esto no queda resuelto el problema, que exigiría traducir los sustantivos en «heit» con términos inexistentes tales como «ocultez» [verborgenheit], «desocultez» [entborgenheit] e «inocultez» [Unverborgenheit], en cuyo caso traduciríamos más adecuadamente ‘ocultamiento’ y ‘desocultamiento’ para «Verbergung» y «Entbergung» sin salir de la misma raíz semántica. Efectivamente, todos los términos aludidos entran dentro de un único y mismo campo semántico que debería ser reproducido con variantes de un único y mismo término castellano si eso fuera posible.

24 N. de los T: para explicar la anómala grafía de esta palabra y todas sus posibles variantes, véase la nota 13 del ensayo «Carta sobre el Humanismo», p. 267. [Nota que dice: traducimos el alemán “Ek-sistenz”, que descompone anómalamente el doble sonido de la “x”. En español hemos optado por escribir “ex-sistencia”, con “x” tratando de que resulte menos forzado y más próximo al latin “exsistentia”. Mantenemos el mismoo criterio incluso cuando estos términos aparecen sin guión (exsistencia, exsistente, etc.) Optamos por este mismo criterio cuando la palabra “éxtasis” se descompone con guión: “ex-stasis”.]

25a 1.ª ed. (1943): insuficiente; esencia de la historia a partir de la historia como acontecimiento propio [Ereignis].

26 N. de los T: «Verhaltenheit»: este término -tan próximo a «Verhalten», que venimos traduciendo por ‘comportarse’- reúne varios sentidos (una actitud contenida, la compostura, y también el comportamiento).

27 N. de los T: «Unwesen»; vid. nota infra, n.º 33, p. 164.

28 N. de los T: «ein Verbergen».

29 N. de los T: «die Verbergung».

30a 1.ª ed. (1943): entre los puntos 5 y 6 se produce el salto a la vuelta [Kehre] (que se presenta en el acontecimiento propio [Ereignis]).

31 N. de los T: «die Verborgenheit».

32 N. de los T: «das Entbergen».

33 N. de los T: «Un-wesen»: ‘no-esencia’, en permanente paralelismo con ‘no-verdad’. Cuando la palabra aparece sin guión, la traducimos por el sustantivo: ‘inesencialidad’, adoptando un sentido distinto para Heidegger.

34 N. de los T: «das in solchem Sinne vor-wesende Wesen».

35 N. de los T: «Unwesew»: nótese el sentido peyorativo y «desfigurativo» del término frente a ‘no-esencia’.

36 N. de los T: «das Un-».

37 N. de los T: nótese la conexión de este término con «verhalten»: ‘comportarse’ (y ‘mantenerse’).

38 N. de los T.: traducimos «Wende», que entra en juego con «Zu-wenden» [entregarse a] y «Weg-wenden» [apartarse de]. Más abajo, también «wendig».

39 N. de los T.: «Der Mensch irrt». El verbo «irren», ‘errar’, encierra como el castellano los dos sentidos de ‘vagar’ y de ‘equivocarse’, ‘extraviarse’.

40 N. de los T: «Ent-schlossenheit», con guión que remarca sus dos sentidos de ‘resolución’ y ‘apertura’ .

41 N de los T: obsérvese que se trata del peculiar uso heideggeriano del término «sein» [ser] con la letra «y» griega, «Seyn».

42 N. de los T: «Seyn».

43 N. de los T: «Kehre».

44 N. de los T: «Seyn».

45 N. de los T: «Seyn».

6. La no-verdad como encubrimiento

El encubrimiento le impide a la ?lhy¡ia, desencubrir 32 y tampoco le permite ser todavía st¡rhsiw (privación), sino que preserva lo que le resulta más propio en cuanto propiedad. Así pues, y pensado desde la perspectiva de la verdad como desocultamiento, el encubrimiento es el no-desocultamiento y por ende la no-verdad más auténtica y propia de la esencia de la verdad. El encubrimiento de lo ente en su totalidad no se presenta sólo a posteriori como consecuencia del fragmentario conocimiento de lo ente. El encubrimiento de lo ente en su totalidad, la auténtica no-verdad, es más antiguo que todo carácter abierto de este o aquel ente. También es más antiguo que el propio dejar ser, el cual, desencubriendo, ya mantiene oculto y se comporta ateniéndose al encubrimiento. ¿Qué preserva el dejar ser en esta relación con el encubrimiento? Nada menos que el encubrimiento de lo que está oculto en su totalidad, de lo ente como tal, es decir, del misterio. No se trata de un misterio aislado sobre esto o aquello, sino sólo de una única cosa: que, en general, el misterio (el encubrimiento de lo oculto) penetra y domina como tal todo el ser-aquí del hombre.

En el dejar ser que desencubre y al mismo tiempo encubre a lo ente en su totalidad sucede que el encubrimiento aparece como lo primero que está oculto. En la medida en que ex-siste, el ser-aquí preserva el primer y más vasto no-desocultamiento, esto es, la auténtica no-verdad. La auténtica no-esencia de la verdad es el misterio. Aquí, no-esencia 33 todavía no significa una caída en la esencia en el sentido de lo general (koinñn, g¡now) de su possibilitas (lo que hace posible algo) y de su fundamento. Aquí, no-esencia es, en este sentido, la esencia que ya es antes de presentarse 34. Pero, por contra, «inesencialidad» 35 significa antes que nada y sobre todo la desfiguración de esa esencia ya caída.

En cualquier caso y con cualquiera de estos significados, aunque cada vez a su manera, la no-esencia sigue siendo esencial para la esencia y nunca resulta inesencial en el sentido de indiferente. Pero hablar así de inesencialidad y de no-verdad choca todavía demasiado contra lo que se piensa habitualmente y parece que es sólo una especie de acumulación de impresionantes «paradojas» inventadas. Y como es difícil acabar con esa impresión lo mejor será renunciar a este discurso que sólo le resulta paradójico a la doxa (opinión) habitual. Por contra, para el que sabe, el «no» 36 de la inicial no-esencia de la verdad en cuanto no-verdad remite al ámbito todavía no experimentado de la verdad del ser (y no sólo de lo ente).

Comprendida como dejar ser a lo ente, la libertad es en sí una relación decidida y abierta, es decir, una relación que no se cierra. Todo comportarse se funda sobre esta relación y recibe de ella la indicación para lo ente y su desencubrimiento. Pero esta relación con el encubrimiento se esconde a sí misma en la medida en que le deja la primacía al olvido del misterio y desaparece en dicho olvido. Ciertamente, en su comportarse el hombre siempre se comporta ateniéndose a lo ente, pero también es verdad que la mayor parte de las veces se conforma con este o aquel ente y su respectivo carácter abierto. El hombre sigue manteniéndose en lo que resulta accesible y es dominable incluso cuando se trata de lo primero y último de todo. Y cuando se decide a ampliar, cambiar, volverse a apropiar y asegurar el carácter abierto de lo ente en los más diversos ámbitos de su hacer y su dejar, entonces hace suyas las indicaciones que proceden del ámbito de los propósitos y necesidades accesibles y factibles.

Pero ese sedentarismo, instalado en lo habitual y corriente, equivale en sí mismo a no dejar que reine nunca el encubrimiento de lo oculto. Es verdad que también en el ámbito de lo corriente hay misterios, cosas inexplicadas o no decididas y dudosas. Pero estos interrogantes, que por lo que hace a sí mismos no comportan inseguridad alguna, sólo son lugares de paso y puntos intermedios en el transcurso hacia lo accesible, y por lo tanto no son esenciales. Cuando sólo se admite el ocultamiento de lo ente en su totalidad como un límite que se anuncia de cuando en cuando, el encubrimiento se encuentra ya completamente sumido en el olvido en cuanto acontecimiento fundamental.

Pero el olvido no consigue eliminar el misterio olvidado del Dasein, sino que por el contrario le presta a la aparente desaparición de lo olvidado una presencia propia. En la medida en que el misterio se rechaza a sí mismo en el olvido y para el olvido, le deja estar al hombre histórico en el ámbito de lo factible y accesible junto a sus producciones. Cuando se la deja estar de este modo, la humanidad va completando su «mundo» de acuerdo con las necesidades e intenciones más nuevas y lo llena con sus propósitos y sus planes. El hombre toma de éstos sus pautas, dejando olvidado a lo ente en su totalidad. Aferrado siempre a ellos, se procura permanentemente nuevas pautas, sin meditar siquiera sobre el fundamento de donde las ha tomado ni en la esencia que se las ha procurado. A pesar del progreso hacia nuevas pautas y metas, el hombre se equivoca en lo tocante a la autenticidad de la esencia de dichas pautas. Se confunde tanto más con las pautas cuanto más exclusivamente se toma a sí mismo, en cuanto sujeto, como medida de todo lo ente. El inconmensurable olvido de la humanidad se aferra a su propio aseguramiento con la ayuda de eso factible y accesible a lo que puede acceder. Sin que él mismo pueda llegar a saberlo, este modo de aferrarse se basa en esa relación 37 en la que consiste el Dasein y por la que no sólo ex-siste, sino que al mismo tiempo insiste, esto es, se pone terco y persiste en aquello que le ofrece el ente, que está abierto casi como de suyo y en sí mismo.

Ex-sintiendo, el Dasein insiste. También en la existencia insistente predomina el misterio, pero en cuanto la esencia olvidada y, por tanto, ya «inesencial» de la verdad.

7. La no-verdad como errar

El hombre entregado a la más próxima accesibilidad de lo ente es insistente. Pero sólo insiste en cuanto ya ex-siste, desde el momento en que acepta a lo ente como tal medida normativa. Pero al tomar medidas la humanidad se aparta del misterio. Ese insistente entregarse a lo accesible y ese ex-sistente apartarse del misterio son inseparables. Son una y la misma cosa. Ahora bien, tales entregarse a… y apartarse de… siguen la orientación de un giro 38 propio del dar vueltas de aquí para allá del Dasein. Esta inquietud del hombre, que se aparta del misterio para volcarse en lo accesible, y que le hace ir pasando de una cosa accesible a otra, pasando de largo ante el misterio, es lo que llamamos el errar. El hombre anda errante 39. No es que el hombre caiga en el errar. Si está siempre sujeto a dicho errar es porque, ex-sintiendo, in-siste y, de este modo, ya está en el errar. El errar por el que atraviesa el hombre no es algo que, por así decir, se limite sólo a rozar al hombre, algo parecido a un foso en el que a veces cayera, sino que el errar forma parte de la constitución íntima del ser-aquí en que se halla inmerso el hombre histórico. El errar es el campo de acción de ese giro en el que la ex-sistencia in-sistente da vueltas y se vuelve a olvidar siempre de sí y a confundirse de nuevo. El ocultamiento de lo ente oculto en su totalidad reina en el encubrimiento del respectivo ente que, en cuanto olvido del ocultamiento, se convierte en un errar.

El errar es la esencial instancia contraria a la esencia inicial de la verdad. El errar se abre como ese espacio abierto a cualquier contraposición respecto a la verdad esencial. El errar es la estancia abierta y el fundamento del error. El error no es una falta aislada, sino el reino (el dominio) de la historia de los intrincados entramados de todos los modos de errar.

De acuerdo con su carácter abierto y su referencia a lo ente en su totalidad, todo comportarse tiene siempre su manera de errar. El error se extiende desde la más común de las equivocaciones, confusiones o errores de cálculo hasta el perderse y extraviarse en las actitudes y decisiones que son esenciales. Ahora bien, lo que por lo general y también según las teorías filosóficas se conoce como error, esto es, la falta de conformidad del juicio y la falsedad del conocimiento, es sólo uno y hasta el más superficial de los modos del errar. Ese errar en el que tiene que caminar en cada caso una humanidad histórica a fin de que su marcha sea errante, se conjuga y encaja esencialmente con la apertura del Dasein. El errar domina por completo al hombre en la medida en que lo confunde. En cuanto confusión, el errar también contribuye a esa posibilidad, que el hombre es capaz de extraer de la ex-sistencia, de no dejarse confundir, desde el momento en que experimenta el propio errar y no deja de ver el misterio del ser-aquí.

Puesto que la ex-sistencia in-sistente del hombre camina en el errar y puesto que el errar, como confusión, siempre oprime a su manera y gracias a esa opresión se adueña del misterio en la medida en que es un misterio olvidado, por esto en la ex-sistencia de su Dasein el hombre se ve sometido al dominio del misterio y, sobre todo, de la opresión del errar. Se encuentra sujeto al estado de necesidad de la opresión por uno y otro motivo. La plena esencia de la verdad, que incluye su propia inesencialidad, mantiene al Dasein en esa situación de necesidad en un permanente dar vueltas de aquí para allá. El Dasein es el volverse a la necesidad. Del ser-aquí del hombre y sólo de él surge el desencubrimiento de la necesidad y, de acuerdo con ella, el posible instalarse en lo inevitable.

El desencubrimiento de lo ente como tal es en sí y simultáneamente el ocultamiento de lo ente en su totalidad. En la simultaneidad de desencubrimiento y ocultamiento reina el errar. El ocultamiento de lo oculto y el errar pertenecen a la esencia inicial de la verdad. La libertad, concebida a partir de la ex-sistencia in-sistente del Dasein, es la esencia de la verdad (en el sentido de la conformidad del re-presentar) solamente porque la propia libertad nace de la esencia inicial de la verdad, del reinar del misterio en el errar. El dejar ser a lo ente se consuma en un comportarse que se mantiene abierto. El dejar ser a lo ente como tal en su totalidad sólo ocurre de modo conforme a la esencia cuando, a veces, se asume en su esencia inicial. Entonces la re-solución que se abre al misterio está en el camino del errar como tal. Entonces, la pregunta por la esencia de la verdad se pregunta de modo más originario. Y, así, se desvela el fundamento de la imbricación entre la esencia de la verdad y la verdad de la esencia. La vista del misterio que se obtiene desde el errar es el preguntar en el sentido de la pregunta única: qué sea lo ente como tal en su totalidad. Este preguntar piensa la pregunta por el ser de lo ente, una pregunta que por su esencia conduce a la confusión y a la que, por lo tanto, todavía no se domina en la multiplicidad de sus sentidos. El pensar del ser, del que surge inicialmente este preguntar, se concibe desde Platón como «filosofía», y sólo más tarde recibe el nombre de «metafísica».

8. La cuestión de la verdad y la filosofía

En el pensar del ser, la liberación del hombre para la ex-sistencia, que fundamenta la historia, toma la palabra, una palabra que no es primordialmente la «expresión» de una opinión, sino la articulación bien guardada de la verdad de lo ente en su totalidad. Cuántos tienen oídos para esta palabra es algo que no cuenta. Pero quiénes son los que saben oír es lo que decide la posición del hombre en la historia. Ahora bien, en el mismo instante del mundo en el que tiene lugar el inicio de la filosofía comienza también el marcado y abierto dominio del sentido común (la sofística).

Dicho sentido común apela a la incuestionabilidad de eso ente abierto e interpreta toda pregunta del pensar como un ataque contra el sano sentido común del hombre y su desdichada susceptibilidad.

Pero lo que caracteriza a la filosofía, de acuerdo con la apreciación del sano sentido común, que dentro de su ámbito está plenamente legitimado, no llega a alcanzar a su esencia, la cual sólo se puede determinar a partir de la relación con la verdad originaria de lo ente como tal en su totalidad. Pero como la plena esencia de la verdad incluye también la inesencialidad y predomina por encima de todo en cuanto encubrimiento, la filosofía, en cuanto un preguntar por esta verdad, está dividida en sí misma. Su pensar es la entrega a la generosidad, que no se niega al ocultamiento de lo ente en su totalidad. Su pensar es, sobre todo, la re-solución 40 o apertura del rigor, que no acaba con el encubrimiento, pero constriñe a su esencia incólume a entrar en lo abierto del concebir y, por ende, en su propia verdad.

En el generoso rigor y la rigurosa generosidad de su dejar ser a lo ente como tal en su totalidad, la filosofía resulta ser un preguntar que no se puede atener únicamente a lo ente, pero que tampoco puede admitir ninguna imposición exterior. Kant ya intuyó este íntimo estado de necesidad del pensar; en efecto, dice así de la filosofía: «Aquí vemos cómo la filosofía se encuentra de hecho situada en una posición insegura que debe resultar firme, independientemente de que no pueda fijarla ni apoyarla en nada, ya sea en el cielo o en la tierra. Aquí tiene que demostrar su pureza como guardiana de sus propias leyes y no como heraldo de esas otras que un sentido innato o quién sabe qué naturaleza tutelar le sugieren… (Grundlegung der Metaphysik der Sitten, en Werke. Edición de la Academia IV, 425).

Con esta interpretación de la esencia de la filosofía, Kant, cuya obra introduce el último giro de la metafísica occidental, está ya avistando un ámbito que, de acuerdo con su posición metafísica fundada sobre la subjetividad, ciertamente sólo podía concebir desde esta última, como un modo de cumplir sus propias leyes. Esta visión esencial de la determinación de la filosofía es, sin embargo, suficientemente amplia como para rechazar cualquier subordinación servil de su pensar, como aquella que encuentra su expresión más impotente y desafortunada refugiándose en esa vía de escape que le da como mucho a la filosofía el valor de mera «expresión» de la «cultura» (Spengler) y de prestigioso ornato de una humanidad creativa.

Pero, en cualquier caso, la pregunta de si la filosofía efectivamente cumple su esencia, ya inicialmente decidida, en calidad de «guardiana de sus propias leyes», o si por el contrario es ella la que es guardada y destinada a guardar por parte de la verdad de aquello de lo que sus leyes son siempre leyes, esto es algo que se decide en función del carácter inicial con que la esencia originaria de la verdad resulta esencial para las preguntas del pensar.

El intento que hemos expuesto aquí lleva la pregunta por la esencia de la verdad más allá de las fronteras de su habitual definición mediante el concepto común de esencia y contribuye a reflexionar sobre si la pregunta por la esencia de la verdad no tendría que ser a la vez y en primer lugar pregunta por la verdad de la esencia. Lo que pasa es que en el concepto de «esencia» la filosofía piensa el ser. Si se remite la interna posibilidad de la conformidad de un enunciado a la libertad ex-sistente del dejar ser, en cuanto su «fundamento», y si, asimismo, se remite por anticipado al inicio esencial de este fundamento en el encubrimiento y el errar, obtendremos una indicación de cómo la esencia de la verdad no es la vacía «generalidad» de una universalidad «abstracta», sino eso único que se oculta y encubre en la historia también única del desencubrimiento del «sentido» de lo que llamamos ser y que desde hace largo tiempo estamos acostumbrados a pensar como lo ente en su totalidad.

9. Nota 

La pregunta por la esencia de la verdad surge de la pregunta por la verdad de la esencia. La pregunta por la esencia de la verdad entiende ante todo la esencia en el sentido de la pregunta por el qué-es (quidditas) o la coseidad (realitas), pero entiende la verdad como un carácter del conocimiento. La pregunta por la verdad de la esencia entiende la esencia verbalmente y, quedándose todavía dentro del representar metafísico, piensa con esta palabra el ser 41 en cuanto esa diferencia que reina entre ser y ente. Verdad significa un cubrir que aclara y que es el rasgo fundamental del ser 42. La pregunta por la esencia de la verdad encuentra su respuesta en la frase que dice: la esencia de la verdad es la verdad de la esencia. Después de nuestras explicaciones es fácil observar que la frase no se limita a invertir un determinado orden de las palabras para despertar la impresión de una paradoja. El sujeto de la frase, si es que está permitido usar todavía esta fatídica categoría gramatical, es la verdad de la esencia. El cubrir que aclara es o, mejor dicho, deja que se presente la coincidencia entre conocimiento y ente. La frase no es dialéctica. En realidad no se trata de ninguna frase en el sentido de un enunciado. La respuesta a la pregunta por la esencia de la verdad es el decir de un giro 43 dentro de la historia del ser 44. Y como al ser le es inherente un cubrir que aclara, el ser 45 se manifiesta inicialmente a la luz de la sustracción encubridora. El nombre de este claro es ?lhy¡ia.

La conferencia «De la esencia de la verdad» debería haber sido completada, ya desde su proyecto originario, por una segunda titulada «De la verdad de la esencia». Esta última fracasó por motivos a los que se alude en la carta «Sobre el humanismo».

La pregunta decisiva (Ser y tiempo, 1927) por el sentido del ser, es decir (S. y t., p. 151) por el ámbito del proyecto, por la apertura, o, lo que es lo mismo, por la verdad del ser y no sólo de lo ente, ha quedado expresamente sin desarrollar. Aparentemente, el pensar se mantiene dentro de la órbita de la metafísica y, sin embargo, con sus pasos decisivos que conducen desde la verdad como conformidad a la libertad ex-sistente y de ésta a la verdad como encubrimiento y errar pone en marcha una transformación en el preguntar que forma parte de la superación de la metafísica. El pensar intentado en esta lección se consuma en la experiencia fundamental que nos hace ver que es sólo a partir del ser-aquí, en el que el hombre puede entrar, en donde se prepara para el hombre histórico una proximidad a la verdad del ser. Aquí, como ya ocurría en Ser y tiempo, no sólo abandonamos todo tipo de antropología y toda subjetividad del hombre como sujeto, y no sólo se busca la verdad del ser como fundamento de una posición histórica fundamental transformada, sino que el transcurso de la lección invita a pensar a partir de este otro fundamento (a partir del ser-aquí). La progresión del preguntar es, en sí misma, el camino de un pensar que en lugar de proporcionar representaciones y conceptos se experimenta y se pone a prueba como transformación de la relación con el ser.

Martin Heidegger 

 

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